domingo, 8 de febrero de 2009

CUIDADO DE LAS AZALEAS



La azalea es una de las plantas preferidas para adornar una habitación. Aunque realmente es de exterior, si se mantiene hidratada y en un lugar fresco de la casa, se llenará de flores año tras año.

Llegó de oriente y se ha adaptado perfectamente al clima español. Su nombre botánico es Rhododendron indicum, y pertenece a la familia de las Ericáceas.

¿Cómo es?

Las flores son acampanadas, en ocasiones de gran tamaño y muy abundantes. Pueden ser naranjas, rojas, blancas o de tonos rosas. Florece en invierno o a principios de la primavera.

En cuanto al follaje, posee pequeñas hojas verdes.

Sus tallos son leñosos. Si está en una maceta, puede alcanzar unos 50 cm, pero si se cultiva en el exterior puede alcanzar los 2 m de altura..
Claves para su cuidado

-El riego es clave. Debes procurar mantenerla mojada; necesita mucho agua, sobre todo en verano, pero sin que se estanque. Ésta debe ser banda, sin cal; la ideal es la de lluvia.

-Sitúala en lugares muy iluminados, pero sin que reciba luz directa. Si está en la calle, que sea un lugar fresco (semisombra).

-Conviene que el suelo sea ácido, suelto, rico en humus y bien húmedo.

Sus males... y sus remedios

Puede afectarle el chinche de la piel, que aparece en lugares soleados y secos al final de primavera. Si está en un sitio caliente y seco, los ácaros. Los fungicidas funcionan, pero lo mejor es darle los cuidados adecuados.
La clorosis férrica también puede marchitarla (carencia de nutrientes en el sustrato) o el exceso de calor o carencia de agua. Para devolverle su vitalidad, haz lo siguiente:

-Sumerge la maceta en un recipiente de agua durante 20 minutos (hasta que dejen de salir burbujas a la superficie).

-Sácalo y deja que se escurra. A continuación, envuélvelo en papel de periódico y manténlo así toda la noche.

-Corta dos tercios de las ramas cuando haya florecido por completo y muestre un aspecto pobre.

-Sitúalo en un lugar aireado y claro, y báñalo una vez por semana.

Consejo

La planta florece mejor si las raíces están apretadas, en una maceta pequeña.

Un detalle

Si tiene las hojas amarillentas significa que el agua con que se riega tiene un exceso de cal o falta de nutrientes.

Curiosidad

No estaría de más que utilizaras macetas de barro, favorecen un mejor drenaje del agua.

sábado, 7 de febrero de 2009

Consejos para la correcta propagación de las plantas.




Para propagar plantas en el jardín, como azaleas, orquídeas o rosas, se necesitan diversos utensilios. Así, un cuchillo afilado, unas tijeras de podar, un plantador, un compost adecuado o unas macetas y bandejas de siembra se convertirán en elementos fundamentales para realizar a la perfección esta tarea.

Primero, a la hora de realizar este trabajo, hay que intentar no dañar la planta ya que, si esta muere, las posibles podredumbres infectarían los esquejes. También se debe hacer un agujero en el compost para luego plantar allí el esqueje. El plantador debe tener aproximadamente el mismo diámetro que lo que se va a plantar.

Materiales de uso: tijeras y navajas

A la hora de realizar cortes hay que tener presente que existen dos tipos de tijeras: tijeras de yunque y tijeras de podar. Estas últimas son las más adecuadas para la reproducción de plantas; el corte es más limpio y, por tanto, las causa menos daño.

Es posible que se necesite, para realizar esta labor, una navaja mediana con una hoja afilada de acero al carbono. Para injertos se debe elegir una algo más consistente y pesada pero, para esquejes, un escalpelo o cuchilla de hojas recambiables resulta más recomendable, ya que hará sufrir menos a la planta porque se le ofrece un corte más limpio.

Hormonas de enraizamiento

Además, existen productos químicos que, en dosis muy pequeñas, sirven para acelerar el crecimiento de los vegetales. Se presentan en forma de polvos y, enmuchos casos, se incorporan fungicidas para evitar que se estropeen los esquejes. Sin embargo, siempre es aconsejable utilizar métodos naturales.

Compost para esquejes

Por último, el compost puede servir como sustituto del suelo para reproducir y establecer las plantas. Requiere dos cosas: la retención de la humedad necesaria y el suministro de un agente aireador. Por tanto, hay que mezclar, a partes iguales, turba tamizada y arena. De esta forma, la planta crecerá en óptimas condiciones.

viernes, 6 de febrero de 2009

LA LAVANDA, ARBUSTO AROMATIZANTE



Planta con aroma relajante

Muchas veces hemos oído hablar de la esencia de lavanda, de los inciensos que dan aroma a nuestro hogar con esta fragancia relajante. Pero aparte de estos usos tan conocidos tiene muchos más y no sólo en el ámbito de la belleza, sino también en el campo de las propiedades medicinales. En tiempos remotos fue utilizada como hierba relajante en los baños y su aceite para purificar la piel.

Antiguamente, las mujeres que estaban en el momento del parto pensaban que si agarraban con fuerza una rama de lavanda, el nacimiento del bebé sería el adecuado y éste saldría del vientre de su madre sano y lleno de vida. Otro de sus usos más tradicionales era cuando sus hojas se metían en una bolsa que se colocaba debajo de la almohada y se decía que esto ayudaba a conciliar el sueño, sobre todo era un gran remedio para la gente que sufría de insomnio.

Cuidados de este arbusto aromático

La lavanda es una planta aromática que suele encontrarse en el exterior de nuestros hogares. No requiere unos cuidados muy excesivos, ya que ésta crece de manera casi espontánea. Pero si quieres evitar que se seque esta planta, es conveniente que tenga un sustrato que drene correctamente. Para ello necesitas una mezcla de arena de río y tierra.

Por otra parte, es una especie que no sobrevive si está encharcada y es necesario que esté expuesta al sol unas cuantas horas para que sus flores hagan su aparición y den una tonalidad al jardín diferente.

Por ello es importante situarla en una zona donde pueda obtener todo lo necesario para desarrollarse de manera saludable para poder aportarnos ese característico aroma a lavanda.

La poda de este arbusto se suele realizar cuando ha finalizado el proceso de floración, de forma que se sustraen las hojas y partes marchitas de la planta para evitar que ésta pueda sufrir algún tipo de plaga que la dañe. Para que el crecimiento de la lavanda sea el correcto, se suele plantar en una maceta de gran tamaño para que su raíz pueda crecer sin obstáculos.

Propiedades curativas de la lavanda

El aceite de lavanda extraído de la destilación de la flores, se utiliza para disminuir los dolores lumbares, que tan incómodos son cuando debemos hacer un sobreesfuerzo. Otro uso que nos puede ayudar en nuestra vida cotidiana es cuando tenemos los pies en tensión, sobre todo cuando caminamos mucho. Aplicamos el aceite en un recipiente grande y lo mezclamos con agua caliente, proporcionará una sensación relajante y curativa.

Es muy normal en los niños y en personas mayores que constantemente tengan heridas y cortes por caídas, la lavanda ayuda a desinfectar, disminuir el escozor y cicatrizar la misma para que no se vuelva abrir y pueda provocar una nueva infección.

El aceite de este arbusto mezclado con el de oliva, ayuda a relajar la zona del cuero cabelludo, activando la circulación sanguínea de esta zona tan delicada, por lo que puede ayudar a las personas que sufran alopecia.

Además, la lavanda tiene propiedades curativas que ayudan a asentar el estómago, eliminado cualquier tipo de dolor que se produzca en esta zona. También es muy útil en caso de digestiones pesadas que se producen por falta de segregaciones. Cuando realizamos viajes largos, muchas veces sentimos miedo y ansiedad a la hora de realizarlos, por lo que esta planta aromática es muy buena para disminuir los mareos y poder así disfrutar del viaje, sin estar incómodo.

jueves, 5 de febrero de 2009

LA HORTENSIA, UN ARBUSTO LLENO DE FLORES



Una de las opciones seguras a la hora de elegir una planta para el jardín es la hortensia. Este arbusto de hoja caduca, originario de Asia, también se conoce como Hydrangea. Sus vistosas flores, que crecen en racimos, alegrarán durante el verano todos los rincones verdes, con su amplia variedad de colorido. Aunque normalmente se ubica en exteriores, también es posible mantenerla como planta de interior hasta la floración.

La variedad más común es la Hydrangea Macrophylla, aunque existen otras como la petiolaris, trepadora, la arborescens, con grandes racimos de flores, o la paniculata, cuyas flores se encuentran en grupos con forma de pera.

Reproducción

La hortensia se multiplica por esquejes, que cortaremos de la planta tras la floración. Dejaremos que enraícen y los ubicaremos en una maceta o en el jardín en otoño o primavera. El suelo debe ser rico en nutrientes y ácido. Además, es importante no situarlos a pleno sol; se desarrollan mejor en sombra parcial.
Además, el terreno ha de estar húmedo, pero al mismo tiempo, tendrá un buen drenaje, ya que los encharcamientos son perjudiciales. Si vivimos en una zona fría, la resguardaremos en el interior o en un lugar abrigado, ya que no soporta las heladas. Asimismo, tampoco crece bien en lugares demasiado cálidos o secos.

Cuidados necesarios

Este arbusto necesita una gran cantidad de agua, por lo que hemos de regarlo a diario, excepto en zonas donde llueve de forma habitual, donde podremos espaciarlo más. Es importante evitar la carencia de líquido, ya que las flores se marchitarán en poco tiempo.

La poda también es necesaria; la llevaremos a cabo tras la floración. Para que la planta crezca vigorosa, añadiremos al terreno abono líquido cada dos semanas durante la primavera y el verano.

Si el esqueje lo plantamos en maceta, tras la primera floración, es necesario trasplantar la hortensia. La mejor época para llevar a cabo esta tarea es después de la poda. Para no provocar la caída de las hojas, evitaremos hacerlo cuando éstas empiezan a crecer, así como durante los días de más calor del verano.

A medida que va creciendo, el follaje adquiere más peso y, en ocasiones, hace que la planta ceda. Para evitarlo, es adecuado colocar varias cañas que ayuden a sostenerlo.

Atención a las plagas y enfermedades

Los insectos que afectan a la hortensia son el pulgón y la araña roja. Para eliminar el primero se aplica un insecticida específico, y para combatir la segunda utilizaremos un acaricida.

Las enfermedades también son un obstáculo para el desarrollo de la planta. Los hongos, como el oídio, producen la putrefacción del ejemplar, o daños en sus hojas. Un síntoma es la aparición de manchas. Para solucionar el problema, aplicaremos un fungicida.

Otra enfermedad es la clorosis, que se produce por un ph demasiado alto, lo que conlleva falta de hierro en el sustrato. Lo percibimos por el tono amarillo que adquieren las hojas; no hemos de confundirlo con los cambios que se producen de forma natural en el otoño. Para combatirlo aplicaremos un producto específico, rico en hierro.

Flores muy vistosas

Las yemas surgidas el año anterior dan lugar a tupidos racimos de flores durante el verano. En la planta se mantendrán en óptimas condiciones hasta cuatro semanas. Su colorido varía desde el blanco hasta el rosa o el azul. Este último es el tono más apreciado, que se consigue en suelos muy ácidos y con una proporción elevada de aluminio; además, existen productos que ayudan a mantenerlo y acentuarlo.
Una vez cortada, resulta muy atractiva para formar ramilletes que darán un toque de color al hogar. Para evitar que se marchite en poco tiempo, ha de conservarse en agua, a la que añadiremos azúcar, que proveerá los nutrientes necesarios. Tampoco situaremos el recipiente a pleno sol. Con estos sencillos cuidados podremos disfrutar de un arreglo floral natural durante varios días.

miércoles, 4 de febrero de 2009

LOS BENEFICIOS DE TENER PLANTAS EN CASA


La naturaleza es sabia. Nos lo ha demostrado durante siglos y sigue haciéndolo ahora. Las flores y plantas con las que decoramos nuestras casas no están sólo para hacerlas más bellas. Los beneficios que reportan estos seres vivos son indispensables para nuestra salud, nuestro estado de ánimo y, en general, para mantener una calidad de vida de una forma sencilla y natural.

Sus propiedades físicas y químicas traen consigo muchas ventajas. Pero, para disfrutar de ellas, lo primero que tenemos que hacer es incluirlas en nuestro hogar.

Renueva la calidad del aire

Una de las principales actividades que realizan las plantas, es la filtración del aire a través de un proceso vital llamado fotosíntesis: el dióxido de carbono es absorbido y transformado en oxígeno que, de nuevo, será expulsado al exterior, renovando así la calidad del aire.

El ciclo habitual de la fotosíntesis se lleva a cabo por la mañana, ya que aprovechan la luz solar para dicha actividad. Pero existen otros grupos de plantas pertenecientes a ambientes calurosos, que invierten el orden y la realizan por la noche. Éste es el caso de las orquídeas y las bromeliáceas. Por tanto, es aconsejable que combines ambas clases para disfrutar del ciclo las 24 horas del día.

Humidifica el ambiente

Una planta incrementa la humedad en el aire. Esto nos beneficia porque contribuye a que mantengamos nuestras mucosas, la garganta y la piel bien hidratadas. Asimismo, evita que padezcamos otros males derivados de un ambiente seco como son la tos o la irritación de la piel.

Un estudio ha demostrado que la Raphis Marantha, aumenta hasta un 5% el nivel de humedad en el aire.

Barriendo la atmósfera

Son un remedio natural contra la polución: absorben gases nocivos y partículas químicas como el formaldeído (humo del tabaco), el benceno (también existente en los cigarrillos) o el tricloroetileno (pegamento de aerosol). Estos contaminantes son procesados por la planta y transformados en nutrientes, con la ayuda de unas bacterias que se encuentran en la raíz. Para conseguir unos resultados palpables, es necesario hacerse con un grupo de distintas especies.

Remueve el humo, microorganismos patógenos, volátiles... y capta el polvo, reduciendo su presencia en el aire hasta un 20%. Gracias a esta limpieza, la sensación de fatiga que experimentamos, como consecuencia de una atmósfera cargada, disminuye.

Reduce el ruido

Sobre todo en lugares cerrados y con suelos duros. Aunque esta alteración acústica se percibe más cuando la frecuencia del sonido es muy alta. Se puede decir que ahoga los sonidos.

Mejora el ánimo y el bienestar

Tener plantas en casa tiene efectos psicológicos y anímicos positivos. El contacto que mantengas con éstas, no determinará dichos efectos, pues serán igual de favorables tanto si las contemplas como si trabajas con ellas.
Reduce tu estrés, te relaja y te anima. Incrementa el nivel de concentración y comprensión, y atenúa sentimientos negativos como son el miedo o el enfado. Además, está comprobado que un enfermo se recupera más rápido y mejor en presencia de flores y plantas.

Su inclusión en nuestras vidas influye tanto y tan positivamente que las empresas están introduciéndolas en sus lugares de trabajo para sacar partido de sus beneficios. Hay estudios que han demostrado que trabajar con plantas disminuye el absentismo e incrementa la eficacia y productividad del empleado.

Psicológicamente han resultado ser un estimulante absolutamente sano y natural. De ellas han derivado la cromoterapia y la aromaterapia, técnicas que ratifican que la influencia de los aromas y los colores, además de las funciones físicas y químicas de las plantas, estimulan y crean una sensación de bienestar en las personas, que desembocará en las demás parcelas de nuestras vidas.

Y es que velar por la salud de las plantas no es sólo un bien que hacemos a la naturaleza. Todos salimos ganando.

martes, 3 de febrero de 2009

LA BUGANBILIA: PROBLEMAS Y SOLUCIONES



Uno de los arbustos más habituales y conocido por todos es la buganbilia, una especie que puede crecer y cultivarse tanto en el interior como en el exterior de casa. Hay múltiples variedades, dependiendo de cada una deberemos tener unos cuidados u otros: es importante consultar con nuestro viverista cuando queramos incluir algún ejemplar en nuestro jardín.

Eso sí, existe un mito sobre la dificultad para criar esta bella planta. Pero lo único relevante y a tener en cuenta es que debe estar en la zona geográfica adecuada, si no, se resistirá a crecer demasiado e incluso a florecer. A continuación, te facilitamos algunas respuestas a los problemas más comunes que suele plantearnos este espectacular arbusto:

Uno de los arbustos más habituales y conocido por todos es la buganbilia, una especie que puede crecer y cultivarse tanto en el interior como en el exterior de casa. Hay múltiples variedades, dependiendo de cada una deberemos tener unos cuidados u otros: es importante consultar con nuestro viverista cuando queramos incluir algún ejemplar en nuestro jardín.

Eso sí, existe un mito sobre la dificultad para criar esta bella planta. Pero lo único relevante y a tener en cuenta es que debe estar en la zona geográfica adecuada, si no, se resistirá a crecer demasiado e incluso a florecer.
A continuación, te facilitamos algunas respuestas a los problemas más comunes que suele plantearnos este espectacular arbusto:

¿Tiene manchas?
Si éstas son blanquecinas y blandas al tacto, tiene mildiú, u na enfermedad provocada por hongos. Para evitarlo, debes asegurar una buena ventilación y, como norma más importante, no debes humedecerla.

¿Pierde hojas?
Lo más probable es la falta de luz. En el otoño suele ser habitual si la planta es caduca. Elige un lugar bien soleado en tu parcela para la buganvilla y, si la tienes dentro de casa, puedes llevarla a una estancia algo más cálida y luminosa. Si esto sucede en verano, deberás dejarla en el exterior.

¿Se secan las hojas?
Es por el exceso de calor. Aunque se trata de una planta a la que le gustan las zonas cálidas, el exceso de temperatura, si no va acompañado de humedad, puede secar las hojas.

¿Tiene las hojas pequeñas?
Falta de abono. Es más habitual si el ejemplar ha sido plantado en una maceta y no se transplanta. Cuando están en el propio suelo del jardín es más difícil que suceda. Puedes solucionarlo abonando la planta con un fertilizante especial para arbustos con flor.

¿Sus hojas amarillean?
Lo más probable es que esté encharcada. Aunque necesita riegos copiosos según aumenta la temperatura, no tolera el encharcamiento. Es importante que la maceta tenga un buen drenaje. Déjala secar hasta que se recupere.

¿Ves telarañas?
Lo que sucede es que tiene ácaros. Este ejemplar necesita humedad elevada para contrarrestar el calor de zonas secas. Pulverízala para evitar su aparición. Si ya están en la planta, rocíala con un insecticida apropiado.

domingo, 1 de febrero de 2009

CUIDADO DE LAS PLANTAS CRASAS



Las plantas crasas se encuentran en los climas más inhóspitos de la tierra, como en los desiertos, donde tan solo sobreviven aquellas que son capaces de guardar para mañana las pocas gotas de agua que puedan llegar hoy. Son muy ahorrativas, y por ello han desarrollado una fisonomía capaz de albergar agua para mucho tiempo (en sus hojas, troncos o vástagos) ya que morirían si tuvieran que esperar a la próxima lluvia. Crecen en climas donde las estaciones seca y húmeda están muy bien diferenciadas.

Para cultivarlas debemos conocer bien sus necesidades, ya que requieren muchos cuidados en su período de crecimiento: luz, agua y nutrientes, pero debemos saber cuándo es el momento de parar, pues inician su reposo.

Resistentes a plagas y enfermedades
Por lo general, son bastante resistentes en lo que a enfermedades se refiere, si bien es cierto que es directamente proporcional a la compañía que tengan. Si se encuentran agrupadas en distintas especies el riesgo aumenta, también cuando el clima en el que se desarrollan es distinto al de su hábitat natural.

Son susceptibles de podredumbre, por ello el riego ha de ser escaso. La plaga más peligrosa para ellas es la cochinilla algodonosa. Es fácil de detectar, por lo que antes de adquirir una planta debemos revisarla. Es posible que se encuentre en las raíces: sacaremos la planta para comprobarlo. Es caso de que el examen sea positivo, lo primero que debemos hacer es aislar la planta de las demás, colocarla en un lugar ventilado y proceder a su limpieza. También son susceptibles del ataque del pulgón y la araña roja.

Para prevenir existen algunas directrices a seguir:

• Muy escaso riego en invierno, ya que, en esta época, el agua tiene muchas dificultades para su evaporación. No es el caso si está en un ambiente con calefacción. En todo caso, lo ideal es dejar que el sustrato se seque completamente antes de volver a regar.

• El sustrato a utilizar no debe ser rico en materia orgánica, arcilla o nitrógeno.
• La iluminación ha de ser abundante y uniforme.

Mejor que falte riego
La falta de riego tiene en las plantas crasas unos síntomas muy definidos: cambio de color y arrugas. De inmediato solucionaremos el problema. Sin embargo, el exceso no presenta ningún síntoma externo, por lo que la planta morirá sin remedio. Lo más acertado es la moderación. En invierno regaremos cada tres semanas aproximadamente, y en verano, cada uno o dos días y a las horas del día en las que la temperatura es más fresca.

Aloes, ágaves, euforbias, beaucarneas... y un sinfín de especies forman este insólito grupo de vegetales que tanta curiosidad despiertan entre las personas. Existen enormes colecciones. Rodearnos de ellas nos recuerda la fortaleza de la naturaleza, y su eterna lucha contra la adversidad.