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jueves, 13 de agosto de 2009
jueves, 30 de julio de 2009
Las plantas bulbosas, Parte 2

Las Plantas Bulbosas se caracterizan porque el invierno lo pasan sin hojas, y cuando llega la primavera rebrotan de nuevo.
Hay varias especies que algunos autores no se las consideran Plantas Bulbosas porque en invierno conservan sus hojas: Agapanto, Lirio, Hemerocalis y Liriope. Y por tanto no cumple esa característica típica de las Bulbosas. Yo las voy a incluir aquí como Plantas Bulbosas.
Algunos ejemplos de cada uno son:
Bulbos
Tulipán, Jacinto, Narciso, Muscari, Azucena, Fritillaria, Iris, Azucena, Nardo, Tigridia, Hemerocalis, Hippeastrum, Nerine, Clivia, etc.
Cormos
Crocus, Fresia, Gladiolo, Ixia, etc.
Raíces tuberosas
Anémona, Dalia, Begonia, Cyclamen, Agapanto, Ranúnculo, etc.
Rizomas
Caña de las Indias, Cala, Lirio (algunos Iris), Convallaria majalis,...
Mediante las Fichas y las Listas que estoy preparando, las irás conociendo una a una con todo detalle.
La mayoría son muy fáciles de cultivar; ideales para los jardineros principiantes.
Su atractivo está en las vistosas y bellas flores que poseen. Las hay de prácticamente todos los colores y para todas las épocas del año.
Tienen una pega: en la mayoría de las especies, estas flores duran poco tiempo.
Épocas de floración
Voy a hacer un cuadro con cada especie de bulbosa y su época de floración además del color de la flor que tiene cada una. Mientras lo termino te doy estos datos:
• Primavera
Tulipán, Jacinto, Narciso, Lirio, Anémona, Fritilaria, Ranúnculo,...
• Verano
Begonia, Caña de las Indias, Dalia, Fresia, Gladiolo, Azucena, Crocosmia,...
• Otoño
Amarilis, Nerine, Azafrán otoñal (Colchicum autumnale),...
• Invierno
Ciclamen, Escila, Dicentra, Campanilla de invierno, Muscari o Nazareno (en climas cálidos),...
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jueves, 2 de julio de 2009
LAS PLANTAS DE INTERIOR

Actualmente, en muchos hogares existe una creciente afición por el cultivo de plantas de interior. En la gris monotonía de las grandes ciudades, estos organismos representan a la naturaleza y, precisamente por ello, porque se sitúan fuera de su entorno natural para adornar oficinas, casas, tiendas... no se debe olvidar que, como cualquier ser vivo, tienen sus necesidades naturales de luz, temperatura, agua y nutrientes.
En realidad, es muy difícil establecer qué plantas son de interior y cuáles no, ya que no existe ninguna clasificación científica a este respecto. Tampoco existen plantas cuyo medio óptimo sea el interior de una casa. Pero hay un gran número de ellas que se prestan para el cultivo en interiores. Algunas admiten las condiciones durante mucho tiempo, y otras tan sólo un par de semanas.
La luz necesaria
Es un componente indispensable para la vida de una planta por lo que, en el momento de elegir el lugar que ésta va a ocupar, será necesario optar por aquel en que exista una buena iluminación solar o bien alumbrarlas artificialmente. Sin embargo, cuando una planta está situada en un lugar demasiado luminoso, algunas hojas quedan amarillentas y caen. El exceso de luz provoca quemaduras y necrosis que afectan al crecimiento de la planta. Por el contrario, si una planta dispone de escasa luz se marchita.
Es bueno dar la vuelta regularmente a la planta para que reciba la misma luz en todas sus partes, porque si no existe el riesgo de que la planta se tuerza buscando la luz necesaria para su existencia. En invierno, cuando el sol no es tan fuerte, se pueden colocar las plantas más cerca de la ventana y retirarlas un poco en verano. Un consejo muy útil es no poner nunca una planta que ha estado en sombra o a media sombra al sol directamente, ya que se podrían quemar las hojas.
Una planta necesita diariamente entre 12 y 16 horas de luz. Cuando no les llega en cantidad suficiente, la solución es la luz artificial. Existen lámparas incandescentes que imitan la luz natural y que son muy prácticas en estos casos.
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lunes, 25 de mayo de 2009
Trucos para el mantenimiento de jardines, parte I

Riego
Al regar el agua debe calar al menos 15 cm en la tierra, ya que los riegos superficiales hacen que las raíces queden muy someras.
La mejor hora es bien temprano por la mañana o al anochecer.
Para saber si hay que regar o no tus plantas en maceta, introduce el dedo en la tierra y comprueba si está húmeda.
Recuerda que con el riego siempre es mejor quedarse corto que pasarse. El exceso no tiene remedio.
Abonos caseros
La ceniza de leña y los posos del café son abonos para las plantas.
Si tienes el espacio no dudes en hacerte tu propio compost. Añade todos los residuos biodegradables a un compostador.
Terrazas
Un balcón soleado será adecuado para el cultivo de geranios, petunias, rosas, zinnias, buganvillas, hibiscos, boca de dragón, etc..
La mayoría de las hortalizas e hierbas también prefieren la luz del sol.
Un balcón que mira al norte es para fucsias, hortensias, begonias, anémonas, prímulas, ciclámenes, alegrías de la casa, pensamientos, hostas, etc.. Estas plantas crecen bien en la sombra o en lugares moderadamente expuestos al sol.
Cuidado con los vientos fríos o a los cálidos y secos que marchitan. Protege la terraza.
Macetas
Si no te gusta el aspecto nuevo y sin pátina que tienen las macetas, puedes hacer que se carguen aparentemente de años pintándolas con yogur natural. Verás cómo las paredes externas de las macetas se cubren en poco tiempo de musgo y algas. Vale para las macetas de barro, piedra, hormigón...
Si no cambiaste la tierra de la maceta en los dos últimos años, sustituye los primeros centímetros de substrato por uno nuevo. Pero lo ideal, es cambiarla a otra maceta un poco mayor con substrato fresco y rico.
No te olvides de depositar en el fondo una capa de grava, arcilla expandida, etc.
Si tienes macetas en la ventana, pon una capa de gravilla sobre la tierra para que la lluvia no salpique los cristales.
Oxigenar el césped
Hay botas o suelas con clavos para pinchar la tierra y oxigenar el césped. En vez de comprarlas, coge unas alpargatas viejas y clavarle unos clavos. Para que la cabeza del los clavos no moleste, coloca en el interior una plantilla de plástico o madera.
El cuidado del seto
Es prudente cortar las raíces de setos de crecimiento rápido, por ejemplo, Aligustre, para que crezca menos. A unos 30-40 cm del seto se cortan las raíces hasta una profundidad de una pala y media, cavando una zanja. Para solucionar el 'problema de competencia' se puede enterrar papel alquitranado o una tira de plástico, obstaculizando el paso horizontal de las raíces. Es necesario abonar el seto al menos una vez por temporada de crecimiento.
Cactus
Plántalos con otras plantas de características similares y en tiestos poco profundos. Echa abono líquido una vez de cada dos que riegues.
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martes, 12 de mayo de 2009
Crisantemo

De origen asiático, pero plenamente extendido por todo el mundo, el crisantemo es una flor hermosa y agradecida, cargada de simbolismo. En Occidente, donde también es conocido como San Vicente, es tradición utilizarlo como ofrenda floral en el Día de Difuntos, aunque no por ello deja de llenar con profusión y alegría los hogares como planta ornamental, tanto de interior como de exterior. En Asia representa la longevidad, por eso también es una flor ritual muy frecuente en determinadas ceremonias.
Los crisantemos ofrecen numerosas variedades aptas para todos los gustos. Sus inflorescencias son tan diversas que nos permiten elegir entre un gran surtido de colores y formas, así como plantear innumerables diseños para los arriates o bonitos ramos de flor cortada.
En general, esta herbácea se caracteriza por ser resistente y muy fácil de cultivar, y, aunque prefiere la luz de los exteriores, también se deja mimar si la cultivamos dentro de casa. Además, no necesita excesivos cuidados para conservar sus flores durante bastante tiempo.
Consejos de mantenimiento
Coloca la maceta en un lugar claro y bien ventilado, pero sin corrientes.
Cuidado con el calor: no resisten mucho tiempo en estancias calurosas.
Si ves que las flores no se abren es por falta de luz.
Debes mantener siempre el cepellón algo húmedo. Las flores se marchitan en cuanto les falta agua, pero ten cuidado con los encharcamientos.
Cuando las flores estén marchitas, elimínalas. De esta manera conseguirás que las nuevas duren más tiempo.
Pulveriza frecuentemente con agua tibia. Lograrás que las hojas y las flores estén frescas, principalmente si se encuentran en sitios con calefacción.
A mediados de la primavera puedes sacarla al exterior y tenerla prácticamente hasta el mes de octubre.
Con las atenciones adecuadas, conseguirás mantener la planta florida por lo menos diez semanas seguidas. Y si el lugar en el que se encuentra tiene temperaturas suaves, aún se prolongará su permanencia durante más tiempo.
Otros cuidados importantes
La luz es fundamental para el correcto desarrollo de los crisantemos, pero cuidado con la exposición solar directa: puede acabar quemando la planta. Asimismo, el calor y el frío son enemigos de esta especie. Necesita temperaturas medias entre 13 y 18º C.
Con la llegada del verano, es necesario incrementar la frecuencia de riego y abonar. Además, si la tienes en el exterior, no es raro que crezca mucho en altura, por lo que es buena idea podar de vez en cuando. Por ejemplo, corta las flores más altas y úsalas para decorar el interior de tu vivienda.
Se reproduce por división de mata o esquejes cuando comience a despuntar la primavera. Separa las matas y siembra las plantas individualmente, regando con moderación. Generalmente suelen enraizar sin problemas.
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lunes, 11 de mayo de 2009
Jardín con armonía, Parte 3

3. Abonado
• En Jardinería Ecológica se desaconseja usar fertilizantes químicos convencionales porque los nitratos contaminan las aguas subterráneas.
• El exceso de fertilizantes originan una brotación excesivamente tierna y hace a las plantas más propensas a plagas como Pulgones o Ácaros.
Abono orgánico
• En el cultivo ecológico se abona con abonos orgánicos y abonos minerales naturales.
• Por otra parte, las plantas autóctonas apenas necesitan abonos.
• Elabora compost casero reciclando los restos vegetales, como ramas de la poda, el césped segado, hojas, restos de comidas, etc..
Es un abono que podemos obtener en forma casera. En pocos meses se convertirá en un abono "rico" con el cual las plantas se alimentarán.

Qué sirve y qué no para preparar el 'compuesto":
SI
cáscaras de frutas
restos de verduras
cáscaras de huevo
yerba, té, café
hojas
NO
vidrios
huesos enteros
carne
grasas
plásticos
latas
• Incluso si dejas en el suelo los restos de las propias plantas, triturándolos previamente en el caso de las ramas finas, sirve como abono, aunque es preferible compostarlo.
• En jardines naturales se deja la base de los árboles llena de hojarasca.
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lunes, 4 de mayo de 2009
LABORES BÁSICAS DE JARDINERÍA

1. PLANTAR
• No plantes demasiado apretado, dales espacio a las plantas para que se desarrollen bien de acuerdo a su tamaño.
• Excava hoyos amplios; saca todas las malas hierbas que puedas y mezcla la tierra con un abono orgánico, por ejemplo, estiércol, mantillo, compost, turba, etc. En lugar del abono orgánico puedes emplear abono mineral (fertilizante químico), pero sólo como alternativa, ya que es preferible el primero en el momento de la plantación.
• En el caso de los árboles, no olvides clavar y sujetar el ejemplar a un tutor firme para que se mantenga vertical.
Plantación
Entutorado
2. REGAR
• Para saber regar las plantas es necesaria mucha observación y aprender de los errores.
• Durante el primer año desde la plantación no descuides el riego porque todavía las raíces son poco profundas.
• Riega por la mañana temprano o al atardecer, no con el sol en todo lo alto.
• Aporta más agua si la planta está a pleno sol o si está expuesta a los vientos.
• No mojes las flores porque durarían menos.
• Siempre es mejor quedarse corto a pasarse.
3. ABONAR
• Todos los años debes aportar a todas tus plantas (árboles, arbustos, rosales, flores, césped, etc.) algún tipo de abono.
• Puedes abonar sólo a base de abonos orgánicos, como estiércol, mantillo, compost, humus de lombriz, guano, turba..., pero lo mejor es usar un abono orgánico combinado con un abono mineral.
• El abono orgánico se hace en invierno u otoño, extendiendo en el suelo una capa de 2 ó 3 cm (si es guano, menos); luego se entierra ligeramente con la azada. Una vez el mes o cada dos meses (en invierno, nada), esparce un puñado de gránulos de fertilizantes minerales convencionales en la base de las plantas, por ej., Nitrophoska. Si usas los llamados fertilizantes de lenta liberación, los nutrientes los suelta poco a poco, a lo largo de 3 meses o más, y es suficiente con una aplicación en primavera y otra en otoño en lugar de un poco cada mes.
• Te recomiendo, por último, que añadas a la tierra, o que pulverices sobre las hojas, quelatos de hierro y otros micronutrientes con el fin de prever la carencia de Hierro y así tener hojas más verdes. Esto hazlo una vez al mes.
• El césped abónalo con 3 aplicaciones/año.
Abono orgánico
Abono mineral
Quelatos de hierro
4. ELIMINAR MALAS HIERBAS
• Si quieres tener un jardín libre de malas hierbas, toma nota de los siguientes consejos:
• En macizos de arbustos, rocallas, jardines de cactus, caminos de grava, etc., antes de plantar, coloca una malla antihierbas. Sobre la malla extiende cortezas de pino, chinos o gravas de colores para conseguir un acabado estético.
• Otra opción son los acolchados o mulching. Consiste en recubrir el suelo al pie de las plantas con cortezas de pino, grava, paja, mantillo, turba, mantillo, compost... Muy eficaz para que no germinen semillas.
• Las Hierbas Perennes como la Grama, Juncia, Cañota, Correhuela, etc. son difíciles de erradicar porque rebrotan una y otra vez. Si las arrancas a mano o con azada, teniendo constancia, se irán debilitando y cada vez saldrán menos sin necesidad de recurrir a los herbicidas tipo Glifosato.
• Riega el día antes de deshierbar para que el terreno esté húmedo y así extraer las malezas con más facilidad.
Malla antihierbas
Cortezas de pino
Grama
5. PODAR
• Los árboles, arbustos, trepadoras y rosales se podan en invierno, pero a lo largo del año también se pueden, y se deben, hacer intervenciones ligeras para eliminar elementos indeseables tales como:
- Ramas secas, rotas, enfermas.
- Ramas que estorben el paso de personas.
- Ramas que hayan crecido mucho (chupones).
- Rebrotes que hayan podido surgir desde la misma raíz.
- Flores y frutos pasados.
- Ramas que hayan salido totalmente verdes en las plantas variegadas. Si no lo haces, irá perdiendo el variegado amarillo o blanco de las hojas.
• Los setos formales precisan al menos 2 recortes al año, pero en climas más suaves, de tipo Mediterráneo, serán necesarios entre 3 y 5 para mantenerlos perfectamente perfilados.
• Las Plantas Vivaces y de Temporada si están larguiruchas y poco densas se deben recortar ligeramente las puntas de los brotes para provocar que se desarrollen tallos laterales y hacer una mata más compacta y ramificada. Así darán más cantidad de flores.
• Orégano, Menta, Melisa, Lavanda, Tomillo, Salvia, Santolina... recórtalas tras la floración para provocar un nuevo desarrollo sano; si no, se harán leñosas.
6. CONTROLAR PLAGAS Y ENFERMEDADES
• Si cultivas tus plantas correctamente, con su riego, su abono, luz suficiente, etc., estarán fuertes y vigorosas y serán mucho más resistentes a los ataques de plagas y enfermedades.
• Inspecciona con frecuencia las hojas para descubrir la presencia de parásitos o cualquier signo de enfermedad. Cuanto antes los descubras, más fácil será su control.
• Atención a las plagas más frecuentes como son el Pulgón, la Cochinilla y la Mosca blanca.
• Si el año anterior ha habido fuertes ataques de alguna plaga u hongo, es lógico que vuelva a repetirse, por tanto, debes tratar preventivamente con insecticidas o fungicidas.
• Trata preventivamente los rosales una vez al mes con fungicida para evitar hongos como Oidio, Mildiu, Mancha negra y Roya.
• La Mariposa del Geranio hay que combatirla pulverizando cada 15 días; se vea síntoma o no.
• Captura a mano escarabajos, orugas, gusanos, caracoles, babosas... éstos últimos por la noche después de una lluvia o riego.
• Puedes usar Mariquitas para controlar parcialmente el Pulgón. Recoge todas las que veas (adultos y larvas), mételas en una caja y distribúyelas por las plantas atacadas de Pulgón.
• Corta y quema las hojas que hayan sido atacadas por hongos.
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jueves, 30 de abril de 2009
LA LUNA Y LAS PLANTAS

La luna está relacionada con el devenir de numerosos procesos que suceden en la naturaleza.
Según la tradición, estos son algunos de los trabajos jardineros que se recomiendan hacer según las fases lunares. No hay una evidencia científica contundente, pero ahí quedan para quien quiera probar y sacar sus propias conclusiones.
Luna Nueva
- Eliminar las malas hierbas.
- Quitar las hojas marchitas.
- Aplicar fertilizante a las plantas de hoja verde.
- No regar las plantas de interior.
- Resulta favorable para abonar y arar el suelo.
- Optima fase para la siembra de césped si se acompaña de tiempo lluvioso.
- Los árboles de hoja redonda, se plantan en Luna Nueva y los de hoja larga, en Menguante. Y lo mismo en cuanto a su poda.
Cuarto Creciente
- Es la fase más propicia para cultivar los terrenos arenosos, limpiar las hojas, podar, abonar y plantar cualquier variedad de planta de flor.
- Las plantas abonadas y cuidadas en esta etapa crecen más rápidamente.
- En cambio, es poco recomendable regar las plantas de flor durante esta fase.
Cuarto Menguante
- Podemos quitar las hojas marchitas.
- Regar por abajo la planta de flor y pulverizar la planta de hoja verde.
- Es la mejor fase para realizar trasplantes y acabar con los insectos y las malas hierbas.
- Esparcir estiércol en menguante.
- Todas las verduras que crecen bajo tierra se tienen que sembrar en menguante. Maíz, tomate, alubia, en luna nueva.
Luna Llena
- Invita a la recolección.
- También es un buen momento para fertilizar las plantas y regar.
- Transplantar las plantas de interior.
SI DESEAS VER EL CALENDARIO LUNAR MES CON MES ENTRA A LA PÁGINA:http://leotarothoy.blogspot.com
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martes, 28 de abril de 2009
AMARILIS

Amarilis (nombre científico Hippeastrum) es una planta originaria de Argentina y Brasil de la Familia Amarilidáceas.
Amarilis es el bulbo que mejor se adapta al interior y puede florecer año tras año; eso sí, siempre que se respete un periodo de reposo de unos 2 meses sin riego ni abono y en lugar fresco y oscuro.
Amarilis ha sido objeto de un sinnúmero de hibridaciones. Las más conocidas son las variedades de flores grandes en tonos rojo, rosa, salmón, naranja y blanco. Algunos ejemplos de variedades son: 'Red Lion', 'Orange Souvereign' y 'Floris Hekker'.
Amarilis (Hippeastrum vittatum)
Existen flores multicolores, tanto rayadas como ligeramente moteadas. Hay incluso variedades enanas, de flores pequeñas y de flores dobles.
Plantación
Puedes comprar Amarilis ya con flores o cultivarla a partir de un bulbo.
Si optas por el bulbo, cómpralo entre septiembre y noviembre (Hemisferio Norte).
Si guardas el bulbo temporalmente antes de la plantación, colócalo en un lugar fresco (± 9°C).
Planta en una maceta de tamaño sólo un poco mayor que el bulbo. Ten en cuenta que se desarrolla y florece mejor en una macetita estrecha. Si eliges un recipiente mayor, planta 3 bulbos.
Colócalo de forma que quede enterrado en 2 tercios de su tamaño y la punta superior sobresaliendo del nivel del substrato.
Rellena con mantillo o turba y arena a partes iguales y riega.
Después de la plantación, coloca la maceta en un lugar cálido, puesto que para el desarrollo del tallo hace falta calor (± 20°C resulta ideal). Riega con moderación hasta que aparezca el tallo. Tardará 2 ó 3 meses en brotar y florecerá durante 1 mes aproximadamente.
CULTIVO DE AMARILIS
Luz:
Los ejemplares recién comprados y en flor necesitan un emplazamiento luminoso, pero protegidos del sol directo. Gira la maceta de vez en cuando para que reciba luz por todos lados.
Temperatura:
Amarilis es muy sensible al frío. En otoño-invierno temperatura fresca, pero nunca por debajo de +6ºC. En reposo, temperatura normal en exterior, hasta que vuelva a llevarse al interior a mediados de otoño.
Riego:
Cuando empiezan a brotar las hojas proporciona riegos escasos para ir aumentando hasta la floración. Mantén la tierra húmeda mientras esté en flor (2 ó 3 riegos por semana) e interrumpirlos por completo cuando se marchiten las hojas, ya que necesita pasar un período de reposo.
Abonado:
Cuando la planta esté floreciendo y emitiendo hojas, aporta un fertilizante líquido para plantas de flor cada 10 ó 15 días. Amarilis apreciará un abono con Hierro y Magnesio. Sigue abonando hasta que sus hojas se marchiten por completo para que el bulbo pueda acumular reservas. En invierno no precisa abono porque se desarrolla a partir de los nutrientes acumulados.
Reposo y conservación:
Haciendo lo que sigue a continuación durará años:
Corta las flores marchitas y el tallo floral cuando todas estén marchitas.
Sigue regando y abonando cada 10 días, aunque ya no tenga flores, para que acumule reservas. Mantén la planta en un lugar con mucha luz.
Cuando las hojas estén secas y lacias, córtalas a ras de la tierra. Ha llegado el momento del reposo anual.
El bulbo debes mantenerlo unos 2 meses seco, en lugar oscuro y fresco. No hace falta que lo saques de la maceta, pero sustituye la capa superficial de tierra por substrato fresco.
Cuando empiece a brotar necesitará más luz y calor.
Plagas y enfermedades:
Puede verse afectada por trips, ácaros, cochinillas, pulgones, caracoles, babosas...
Trasplante:
Amarilis sólo se trasplante a otra maceta cada 3 ó 4 años.
Multiplicación:
Por división a partir de bulbillos-hijo o cortando el bulbo en gajos, de 8 a 16 gajos, a modo de gajos de naranja. Plantar en otoño en arena o vermiculita. También se multiplica Amarilis por semillas.
fuente: infojardin
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lunes, 27 de abril de 2009
ANEMONA

La anémona es una planta universal. Su nombre procede de la antigua Grecia: anemos significa viento. Cuenta con un gran número de variedades y florece en todas las zonas templadas de la Tierra con más de 60 especies: hay anémonas que forman tubérculos, otras presentan solamente engrosamientos tuberculiformes en las raíces y, por último, unas terceras tienen el sistema normal de raíces propio de las plantas vivaces. Se pueden encasillar en tres grandes e importantes grupos: de flor de primavera, de flor de otoño y las especies mediterráneas, que florecen en el invierno como plantas de interior y en verano al aire libre.
Anémonas primaverales
Sus especies son muy agradecidas y nada exigentes. Resisten perfectamente el invierno, gustándoles un sitio bien sombreado y florecen a menudo a principios de marzo. Con pocas excepciones, las anémonas de primavera son plantas tuberáceas.
Las principales especies son: la anémona de los Apeninos, que puede llegar a alcanzar los 30 cm de altura. Tiene tubérculos y flores en estrella, azul cielo -rara vez blancas- vellosas hacia fuera. Sus hojas asemejan las de una forma arbustácea; la anémona de monte griega, con hojas más anchas que la anterior. Sus flores aparecen ya a principios de marzo-abril y son azules, blancas o rosas. La Anemone nemorosa (Flor del Viernes Santo) tiene hojas verde oscuro y flores blancas con brillantes estambres amarillos. La variedad 'Robinsoniana', conocida también como planta de maceta, tiene hojas color lavanda, mientras la 'Royal Blue' presenta sus grandes flores en un azul reluciente.
Colocación y reproducción
Todas las especies se plantan en otoño, a 8 cm. de profundidad, en tierra porosa y rica en humus y en un lugar algo sombreado. Son de hoja perenne. Si hay heladas fuertes, habrá que cubrirla. La Anémona apenina se multiplica por división de los tubérculos, mientras que la blanda lo hace por semillas, que se siembran de septiembre a octubre, o bien partiendo los tubérculos.
Anémonas de otoño
Estas plantas, que proceden de las montañas de China y Japón, poseen un sistema de raíces normal. Se distinguen por sus espléndidas flores en colores pálidos. Las hojas de la anémona hoja de vid, Anemone Vitifolia, son de buen tamaño, sencillas, tienen de tres a cinco 'lóbulos'. Esta especie crece silvestre en las regiones bajas al sur del Himalaya. De flores blancas, puede alcanzar la planta de 50 cm. a 1 metro de altura. Pertenece a las otoñales tempranas (de agosto a octubre) y, como no resiste en invierno en Europa, se cruza mucho con otras especies. La Anemone Vitifolia es la primera de su especie que ha llegado a nosotros desde el Extremo Oriente. En cambio, la Anemone tormentosa tiene hojas ternarias con vello blanco en el envés y flores rosa. Florece de agosto a septiembre, desarrollando tras la flor bonitas frutillas con un vello plumoso. Alcanza 50 cm. de alto y está perfectamente adaptada a nuestro clima.
La anémona china de otoño, Anémona Hupehensis, recuerda a la Anemone tormentosa, pero su desarrollo es siempre más delicado. Recibe su nombre de la provincia china de Hupeh. Es resistente al invierno, pero es mejor cubrirlas si las heladas son fuertes. Sus plantas alcanzan de 50 a 90 cm de alto. Las hojas tienen escaso vello, sin pelusa blanca. Tiene flores rosas, agolpadas en racimos sueltos de cinco a diez ejemplares. Su floración es de agosto a fines de septiembre.
De las especies mencionadas han surgido muchas variedades de jardín. Como sus nombres, suelen ser realmente desconcertantes, se venden en general como 'Variedades japonesas' o 'Anémonas de otoño japonesas'.
Colocación y reproducción
Las anémonas de otoño prosperan mejor en sitios sombreados, en tierra fangosa y rica en humus. Nunca debe estar muy seca. Se pueden combinar con helechos y plantas bajas. Se reproducen por división o por acodos de raíces. Algunas especies, como la A. Hupehensis, forman raíces con muchos tubérculos, de los que pueden salir nuevas plantas. Es un método que exige mucho cuidado.
A finales de otoño se cortan de las raíces trozos del grueso de un lápiz de 3 a 5 cm. de largo y se colocan horizontales en cajas con broza de turba o tierra de hoja arenosa, cubriéndolos con más tierra. Esas cajas deben guardarse en algún sitio fresco de la casa. En cuanto las raíces echen brotes, deberán plantarse esos acodos, en grupos, en tiestos de 8 cm. La tierra deberá ser igual que la de la primera caja. En la primavera se trasplantan los acodos al aire libre.
Especies mediterráneas
Proceden de la cuenca del Maremágnum y se desarrollan a partir de tubérculos. Una planta cultivada antiquísima, que ya en 1650 se hallaba extendida desde Turquía a toda Europa, es la anémona de corona (Anémona Coronaria). En el argot de los antófilos, su tuberosa raíz recibe también el nombre de "uña". Esta especie tiene hojas multihendidas, verdes y frescas y flores semillenas y también llenas, de colores claros y brillantes. En torno a los estambres presentan las flores un anillo claro u oscuro.
De la Anémona coronaria se han cultivado tres variedades. En Francia, la 'anémona de Caén' y la 'anémona llena de Caén'. Las dos echan flores grandes y de lindos colores. De Irlanda proceden las anémonas de Santa Brígida, de flores semillenas y estrechos pétalos.
Suele darse preferencia a la mezcla de colores. Con todo, algunos catálogos de bulbos presentan también hoy día algunas variedades bautizadas, en tonos blancos, rojos y azules, muy decorativos.
Colocación
Se necesita una tierra alimenticia, muy rica en humus. Los tubérculos se rompen con facilidad, por lo que hay que plantarlos con precaución. Muy importante: cubrir las plantas en cuanto se acerca el invierno. Cuando ha pasado el periodo de heladas, retirar la cubierta.
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martes, 21 de abril de 2009
¿SABIA USTED QUE?

AGUA DE LA LLAVE
¿Sabia usted que contiene cloro y bastante cal? Las aguas duras (con cal) perjudican a las plantas que necesitan tierra ácida (CALCÍFUGAS), tales como Azaleas, Camelias, Magnolias, Hortensias, Rhododendros y Juníperos ya que les modifica el pH a las tierras. Se reconoce porque deja huellas en las hojas y manchas blancas en las paredes de las macetas.
¿Cómo remediar?
a) Dejar reposar 24 horas en una cubeta de boca ancha y poca profundidad. También se esfumará el cloro.
b) Hirviéndola en una olla para el efecto: la cal se fija en incrustaciones cuando se deja reposar. Desaparece el cloro.
c) Con Sulfato de Amonio con Hierro, disolviendo dos gramos por litro de agua. Y. ¿El agua de lluvia? Esta es pura y abona las plantas. Las gotas arrastran Nitrógeno Atmosférico. Vean como crecen después de la lluvia. Para almacenarla y evitar que se eche a perder, sumergir un trozo de carbón de encino que es desinfectante.
TEMPERATURA DEL AGUA
Imaginen una ducha fría con los pies calientes; ocurre con una planta de interior regada en invierno con agua de la llave. Lo mismo ocurrirá a las hojas si con temperatura ambiente alta regamos con agua fría. Será como si lloviera aguanieve en la selva de repente. O regamos con agua tibia, o dejamos que se ponga al tiempo
ES NECESARIO QUITAR LAS FLORES MARCHITAS
Las flores decoran, pero cuando se marchitan consumen savia inútilmente a la planta; además de ser una seria fuente de propagación de plagas y enfermedades indeseables en el jardín. Córtalas para ahorrar esfuerzo a tus plantas. Lo primero que debes hacer es suprimir las ramas endebles, a continuación de las fuertes que respetes elimina solo las flores marchitas. Hazlo con tijeras si son plantas con tallos vigorosos (tipo rosal) o a mano si no lo son (tipo azalea).
CUANDO SE RIEGA DE MAS
Con el riego mas frecuente la tierra se compacta, en macetas, el suelo y los pastos. Para evitarlos en macetas, “espónjalo” de vez en vez con un tenedor de jardín o un palito y así el agua no se rebozará. En el suelo afloja con un bieldo volteando la tierra y en el pasto la labor de “Picar” se hace también con un bieldo. Una tierra suelta y porosa es mas sana y llena de oxigeno para las raíces de las plantas
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miércoles, 15 de abril de 2009
LOS NIÑOS EN EL JARDIN

Los niños se sienten atraídos por la naturaleza y, por tanto, por el jardín, ya que los espacios verdes estimulan enormemente sus sentidos. Aunque no siempre resulta muy práctico el que los pequeños quieran ayudar, hay suficientes maneras de disfrutar trabajando en el jardín con tu hijo. Reserva una parcelita en especial para los más pequeños, con partes separadas donde puedan cavar, juguetear o montar en bicicleta. Señala por medio de una clara separación que los arriates de flores y plantas no son lugares para jugar y así te ahorrarás más de un disgusto.
El césped es apto, por excelencia, para que los niños se diviertan y descansen. Como el sol intenso puede ser perjudicial para las pieles sensibles de los pequeños, ocúpate de que haya suficiente sombra, por ejemplo, de un árbol o una reja que forme un tejadillo con la ayuda de trepadoras. Si ocupa demasiado espacio, una sombrilla es entonces la solución.
Además, tus hijos pueden montar en bicicleta por sendas empedradas, mientras que un recipiente grande con arena les ofrece un lugar donde sí les está permitido cavar. Es aconsejable que el espacio de juego sea bien visible desde la casa.
Si eres un poco habilidoso, también puede ser divertido hacer junto con los niños un comedero o una casita para los pájaros, o incluso un espantapájaros. No se trata de que éste asuste a las aves de verdad, ya que justamente éstas se alimentan de orugas, babosas y pulgones, y son, por lo tanto, muy valiosas.
0-2 años:
Los más pequeños todavía no pueden trabajar en el jardín, pero sí que pueden disfrutar de la suavidad del césped en su piel, de los olores y colores de las flores y, por supuesto, del sabor de las frutas y verduras del huerto, si lo tienes. Cuando son un poquito más mayores pueden aprender, por ejemplo, que las fresas rojas ya se pueden coger, y que las verdes todavía no.
2-3 años:
Los niños de esta edad están capacitados para ayudar a regar las plantas. Otra tarea entretenida para ellos es quitar las malas hierbas. Conviene que estos trabajos los hagas junto con tu hijo, para que puedas controlar si está cuidando bien de los vegetales o no.
4-5 años:
Desde los 4 años más o menos, están listos para empezar a sembrar semillas. Los girasoles y las calabazas son muy apropiados, no sólo porque su simiente es muy grande y, por lo tanto, fácil de manejar, sino también porque la planta adquiere enormes proporciones, lo que apela mucho a la imaginación de los niños.
Háblale también a tu hijo de la utilidad de algunos animales del jardín; las lombrices mullen la tierra y la hacen fértil, y las larvas de crisopas y mariquitas se alimentan de grandes cantidades de pulgón verde. También los ciempiés son unos 'salteadores' muy útiles.
Más de 6 años:
Ésta es una buena edad para crear un pequeño jardín propio, sobre todo si el niño ya tiene alguna experiencia ayudando en el parterre. Si tu parcela no es lo suficientemente grande para hacerlo, las jardineras pueden ser una buena alternativa. Lo importante es que el niño lo haga solo y tenga su propia responsabilidad.
Aunque es bueno dar consejos y ayuda cuando el niño lo pide, hemos de evitar en lo posible las intromisiones, aunque éstas tengan buenas intenciones. Los jóvenes jardineros y jardineras también necesitan los útiles adecuados para su pequeño rincón verde. Una agradable circunstancia es que si tu hijo no come muy bien, a lo mejor muestra más interés por lo que hay en su plato si los alimentos provienen de su propio huerto.
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jueves, 9 de abril de 2009
Rocío (Aptenia)

Nombre científico o latino: Aptenia cordifolia
- Nombre común o vulgar: Rocío, Escarcha, Aptenia
- Familia: Aizoaceae (Aizoáceas).
- Origen: Sudáfrica.
- Planta suculenta, rastrera, de rápido desarrollo. Ideal para cubrir el suelo.
- Posee hojas ovales, lisas y verdes.
- Produce flores de color rosa fucsia, parecidas a margaritas.
- Hay dos variedades seleccionadas, una con flores rojo intenso y otra con flores púrpuras y hojas más pequeñas.
- La variedad 'Red Apple' es muy popular, tiene flores más grandes de color rojo.
- Otra es la Aptenia cordifolia var. variegata, la cual presenta hojas bordeadas de blanco.
- Ideal para cubrir grandes y pequeñas superficies de bajo mantenimiento, como taludes, rocallas, muros, etc.
- Sustituta del césped en pequeños entornos.
- Su denso follaje impide que otras plantas pueda proliferar en las zonas donde esta planta se encuentra plenamente desarrollada, por lo que elimina naturalmente la aparición de malas hierbas.
- Apta para macetas.
- Curiosamente puede consumirse como verdura, con sabor parecido al de las espinacas.
- CULTIVO
- Luz: a pleno sol (más flores), pero también en semisombra.
- Temperaturas: amante del calor y la sequedad, casi no aguanta las heladas, hasta -4ºC si es de corta duración.
- Si se cultiva en zonas muy frías con heladas generalizadas en invierno es conveniente resguardar la zona como si fuera un pequeño invernadero o de plantar esquejes en macetas para trasplantar a la primavera siguiente.
- Suelo: cuanto mejor drenado esté el suelo mejor para su crecimiento.
- Riego: necesita poca agua.
- Resiste grandes espacios de tiempo sin ser regada aunque su desarrollo es espectacular si cuenta con abundante agua en un suelo bien drenado.
- El riego ha de suspenderse en invierno.
- Abonado: no es exigente con la riqueza del suelo, si bien es conveniente abonar ligeramente en otoño y primavera con cualquier abono orgánico.
- Multiplicación: sencilla, en cualquier época del año. Para multiplicar a esta planta basta con cortar cualquier ramificación y plantarlo para que el esqueje enraíce.
- El esqueje se deberá plantar superficialmente, como mucho a 2 cm.
- Es fácil que ramificaciones que accidentalmente se han tronchado enraícen sin haber sido enterradas.
- Un esqueje de unos 20 centímetros plantado al inicio de la primavera habrá producido una planta de unos 30 centímetros de altura y de 1 metro de diámetro a final del verano.
- Incluso su hojas tienen las misma particularidades a la hora de reproducirse.
miércoles, 8 de abril de 2009
Cuerno de alce, Helecho australiano

Helecho epífito que se suelen cultivar adheridos a troncos de forma lateral o en pequeñas cavidades a los lados de un eje, lo que resalta su valor ornamental.
Luz solar directa de la mañana.
Prefiere temperaturas superiores a 15ºC.
El Cuerno de alce tolera la sequedad de la calefacción gracias a la pelusilla que recubre sus hojas. No eliminar esta pelusilla. Si quita el polvo, hacerlo con un pincel. Tampoco pulverizar las hojas velludas con agua.
Riego semanal en verano y quincenal en invierno.
A diferencia de otros helechos, el riego le gusta por inmersión. En el cubo de agua disuelve fertilizante y mete la maceta media hora. Deja escurrir y cuelga.
Si se cultiva sobre troncos o sobre cortezas de corcho, envolviendo las raíces con un poco de esfagno, conviene regarla diariamente si se mantiene en un macetero, lo adecuado es sumergir el recipiente en agua al menos una hora cada 5-6 días.
Manchas marrones sobre las hojas. Quemaduras por sol directo. Sitúa en lugar luminoso, evitando los rayos solares.
Cochinillas, se controla con insecticidas sistémicos.
No es necesario el cambio de maceta en años.
Multiplicación: esporas, separación de vástagos, plántulas que aparecen al lado de la cepa materna.
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jueves, 26 de marzo de 2009
Abono vegetal hecho en casa

Los componentes para un abono de primera calidad no te cuestan nada. Los encontrarás en tu jardín: hojas secas, ramas podadas, plantas muertas, restos de basura, etc. Todos estos deshechos que por separado no valen nada, al combinarse te dan una tierra orgánica que sirve de alimento a tus flores y vegetales.
Los expertos jardineros recomiendan elegir un lugar apartado de la casa, como el patio trasero, para levantar la pila de abono. Procura que tenga bastante sombra para que no se seque.
Si quieres puedes conseguir un recipiente para colocar el abono. El contenedor no es imprescindible.
Empieza por acumular materiales deshechables como montones de césped cortado, cáscaras de plátano, corazón y troncos de manzana, restos de plantas, etc. A medida que consigas desperdicios, agrégalos a la pila.
Entierra los restos de comida y cúbrelos bien para mantener alejadas las pestes. No agregues grasas animales ni huesos porque atraerás a los animales.
Para lograr una buena descomposición tiene que haber humedad, oxígeno, nitrógeno y tierra: las bacterias ayudan a la desintegración. El fertilizante comercial aporta el nitrógeno.
Para asegurarte que la pila conserve la humedad levanta la capa superior y fíjate en la capa de abajo. Si está seca, agrégale agua. Debe estar siempre húmeda.
Para airearla, remuévela con una pala o rastrillo de tanto en tanto.
De tanto remover la pila y desintegrar los componentes, tomará temperatura constante y luego bajará. Así se producirá la descomposición necesaria en abono.
Empieza la pila de abono en el otoño para que esté lista para usar en la primavera. Los meses de invierno no lo afectarán.
Sabrás que está listo cuando haya tomado un color marrón oscuro parejo. Su textura será la de una esponja húmeda y rugosa y olerá a tierra. Esto ocurrirá en un promedio de 2 a 4 meses.
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martes, 24 de marzo de 2009
EL RIEGO SEGÚN LAS PLANTAS

No es nada nuevo que cada planta necesita un riego específico. De hecho, tan importante es la cantidad de agua que se le debe echar y la frecuencia con que se riega, como la forma específica de hacerlo.
Riega así las drácenas, chefleras, chamaedoreas...
Estas plantas se riegan por arriba: riega directamente sobre la tierra, y procura no echar agua sobre las hojas. Retira el agua que sobra en el plato, así tendrás más control sobre la cantidad de agua.
Por otro lado, intenta verter el agua en los laterales del recipiente, no cerca de los tallos, o si no corres el riesgo de desplazar la tierra y hacer que éstos pierdan firmeza.
Si tienes violetas africanas, ciclamen, marantas...
Riega estas plantas por abajo. Este método consiste en llenar de agua el plato situado bajo la maceta, de forma que sea absorbida por la tierra a través de los agujeros de drenaje. Una vez que el sustrato esté húmedo, tira el agua que sobra, de esta forma evitarás que la planta corra el riesgo de pudrirse.
Las orquídeas, helechos, azaleas, begoñas...
Por inmersión: para regar este tipo de plantas necesitas un recipiente con agua. Introduce la maceta en él y manténla así hasta que dejen de salir burbujas.
Este es un buen método para las plantas en cestos colgantes y los tiestos pequeños en verano. También es un remedio de urgencia para revivir una planta seca.
Nunca hay que olvidar
-Generalmente, durante la etapa de crecimiento hay que regar abundantemente.
-Si las plantas se encuentran en lugares secos y soleados, conviene regarlas con más frecuencia; por el contrario, si se encuentran en interiores frescos y con poca luz no es necesaria tanta agua.
-En época de reposo (invierno) hay que reducir los riegos.
-Riega siempre con agua tibia, y nunca lo hagas a pleno sol ni directamente sobre las flores.
-Intenta no regar siempre en la misma zona de la maceta, y si ésta es de barro y tiene muchas raíces, echa más agua.
-No riegues poco y a menudo, es mejor que tengan mucho agua y espaciar el riego.
¿Qué significa...?
-Riego abundante. Un riego abundante significa que la tierra debe mantenerse húmeda siempre, sin permitir que llegue a secarse la superficie.
-Riego moderado. Cuando quieras regar con moderación, añade agua suficiente como para mojar, pero no empapar, toda la tierra. Es importante que no se acumule el agua.
-Riego escaso. Cuando una planta necesita poco agua debe dejarse secar por completo la parte superior del sustrato entre cada riego.
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viernes, 20 de marzo de 2009
ILUMINA TUS PLANTAS CON MACETAS DE COLORES

Si las plantas son beneficiosas para nuestra salud, nuestro estado de ánimo y ayudan a darle vida a nuestros jardines, terrazas e interiores, es porque no hay nada mejor que los colores para que encontremos esa alegría que nunca nos puede faltar. Las macetas, sobre todo dentro del hogar, cumplirán un papel fundamental en esta labor, ya que no son sólo tiestos donde depositar la planta, sino todo un recurso con el que potenciarla.
Luz, color y alegría
Un macetero colorido y vistoso contribuye a que tus flores capten la atención de todos. Ayuda a iluminar los rincones más oscuros y les aporta un toque personal. Todas las flores pueden ser iguales, pero sus macetas no, y de esto, depende que tu jardín brille con luz propia.
Son especialmente útiles para dar vida a interiores sombríos o cuya decoración es demasiado sobria. Una pincelada de color romperá con la austeridad de la habitación y traerá consigo un ambiente más distendido. Si te decides por poner flores en las habitaciones de los niños, hay macetas con dibujos y diseños ideales para un ambiente infantil.
Si en la variedad está el gusto, en jardinería tienes muchas posibilidades para llenar de color tu casa. Todos los materiales están al alcance de tu mano: terracota, cerámica, vidrio, metal... y por supuesto, sus formatos: jardineras, cestas, macetas de pared, cuadradas, cilíndricas, abstractas... Lo importante es que el color y la alegría prime allí donde las tengas.
Protagonismo y equilibrio
Un detalle que no puedes pasar por alto es que no todos los maceteros sirven para cualquier planta. Mantener el equilibrio es fundamental: si colocamos muchas flores en una maceta muy colorida, sólo conseguiremos quitarles protagonismo ya que tanto color puede ahogar su vistosidad y, además, empalaga.
Es importante que tengas presente el diseño: los de un solo color son más fáciles de combinar que aquellos que presentan dibujos o estampados. En este caso, te recomendamos que utilices plantas de hojas oscuras y, si es posible, sin flor, o bien, que éstas sean muy pequeñas. El contraste contribuye a que le prestemos la atención que ambos se merecen.
Otra de las combinaciones que te recomendamos es que coloques una o varias flores grandes, sin hojas. La gerbera o el tulipán, por ejemplo, quedan muy bien en un macetero de un color. Si éste es neutro (negro o blanco), planta muchas flores, bien vistosas. Ante todo, intenta que el conjunto no sea exageradamente colorido, ni demasiado pobre. Recuerda, equilibrio y protagonismo.
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miércoles, 18 de marzo de 2009
¿SABIA USTED QUE...?

LAS HOJAS
Que éstas son como placas solares que necesitan recibir los rayos del sol. Así como en zonas de mucha insolación se requieren placas solares de reducida superficie, las plantas que viven a pleno sol tienen las hojas pequeñas; por el contrario las plantas de sombra al tener poca intensidad luminosa debido al filtro de los árboles (en su hábitat natural) necesita hojas de mayor superficie. En caso de duda por desconocimiento de las exigencias de luz de una planta podemos acertar colocando a la sombra las de hojas grandes y al sol las de pequeñas.
EL COLOR DE LAS HOJAS
Las hojas coloreadas de blanco o amarillo necesitan más iluminación que la especie de hojas verdes porque en la zona coloreada no hay clorofila y sólo "trabaja" (hace la fotosíntesis) una parte de la superficie del follaje.
Las plantas matizadas pierden su color al situarlas en un lugar poco iluminado; para recuperar el matizado basta ponerlas a la luz.
EL AIRE
En el aire las plantas encuentran oxígeno para respirar y gas carbónico para alimentarse. También la tierra debe contener aire para la necesaria respiración de las raíces. Esto se logra manteniendo las tierras siempre sueltas y porosas; para lograrlo, nuestras tierras contienen diversos acondicionadores de origen mineral así como abonos orgánicos que mejoran la estructura del sustrato.
Las plantas también se "resfrían"; ojo con las corrientes de aire frío.
EL AGUA
Del agua absorbida por las raíces la planta extrae las sales minerales disueltas en ella para alimentarse. Estas sales le son adicionadas a las tierras por la aplicación correcta y discreta de los diversos "alimentos" o fertilizantes, según sea el caso y el uso a que estén destinados.
Para aprovechar 1 g de materia seca las plantas necesitan 700 ml de agua; de ahí la importancia de regar abundantemente después de la aplicación de cualquiera de nuestros fertilizantes. El agua sobrante la eliminan por las hojas mediante la transpiración.
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martes, 17 de marzo de 2009
BAMBÚ DE LA SUERTE, DECORATIVO Y ELEGANTE

Desde hace poco tiempo, se está notando un cambio en el concepto de la decoración por medio de plantas de interior. A los ejemplares que adornan una casa ya no se les pide que tengan flores o que desprendan perfume, sino que se les exige que sean sencillos y que sus cuidados no requieran mucha atención. Una de las plantas que más acogida está teniendo en los hogares de estilo minimalista y zen es la denominada bambú de la suerte.
Esta planta tan original y estilizada no tiene que ver con el bambú, aunque se le denomine así popularmente debido a su forma de vara. Su nombre científico es Dracaena sanderiana y pertenece a la familia de las agaváceas. Algunos de sus parientes más famosos son el tronco de Brasil o la drácena de Madagascar. Su cultivo está muy extendido en Taiwan y en Oriente en general, si bien su origen apunta al continente africano.
Decorar con bambú
Su utilización dentro de la vivienda sigue los parámetros de una decoración poco cargada en la que predominan los espacios amplios y los colores claros. Podemos colocarla encima de una mesa baja, en un mueble-rinconera e, incluso, aporta un toque muy especial en el baño. Suele localizarse en el mercado muy fácilmente, sin necesidad de acudir a un vivero, ya que muchas grandes superficies la venden. Resulta esencial que adquieras un ejemplar sano con el tronco verde, con raíces claras y brotes en perfecto estado que acaben de salir.
La forma usual de este bambú de la suerte es una vara recta que puede oscilar entre los 10 y los 100 cm., pero también podemos encontrarla describiendo un peculiar sacacorchos o como material esencial de montajes florales más complicados, como pasa en el ikebana. Cuando esta planta es una vara, observaremos los nudos de donde salen los brotes y los entrenudos de donde surgen las raíces. La parte de los nudos es más estrecha que la de los entrenudos.
Podemos ubicarla en un jarrón de cristal para que se aprecie mejor y meter dentro del mismo agua y piedrecitas. Su crecimiento no se caracteriza por ser especialmente rápido, ya que apenas crece unos 10 cm. anualmente. La tradición china asegura que esta dracaena trae la buena suerte a aquellos hogares en los que está presente y es motivo de energía positiva y de buenas vibraciones para la filosofía milenaria del Feng Shui.
Cultivarla es muy fácil
Dentro de la casa, el bambú de la suerte se mantiene de forma extraordinaria con unos cuidados muy básicos. Su cultivo es muy sencillo y le hará falta poca dedicación por nuestra parte para que luzca bello. En cuanto a sus necesidades de luz, puede aguantar perfectamente las sombras. Lo más recomendable es que permanezca en un lugar de luminosidad intensa pero sin exponerse de forma directa a los rayos solares.
La temperatura máxima que puede llegar a soportar por arriba es de 30º C y por abajo de 10º C. El margen ideal es el que va de los 18º a los 24º C. En cuanto a la humedad, su resistencia ha sido ampliamente probada en las áreas más secas de las viviendas. Un secreto para que su crecimiento sea excelente es combinar las temperaturas más cálidas con su exposición a la luz de forma indirecta.
Cuidado con el exceso de agua
La mayor precaución que tenemos que tomar de cara a su cultivo es su necesidad de agua. Tenemos que controlar bien la cantidad y el nivel de líquido en la que están sumergidas las varas. El jarrón elegido para su presentación deberá llenarse hasta el punto en el que las raíces del bambú de la suerte sean cubiertas, ni más ni menos. Más agua significaría echar a perder el tallo. También puede ser cultivada en maceta.
Dependiendo de la estación, cambiaremos el agua con más o menos frecuencia: en época estival, una vez por semana y en la época gélida, cada dos semanas. Bastará con agua del grifo, si bien se sugiere dejar reposar el líquido antes para que pierda el frío.
Mensualmente, podemos añadir al agua unas gotas de fertilizante, pero la cantidad será simbólica. Igualmente, podemos pulverizar agua con objeto de limpiar el polvo acumulado. Un truco para que brille más: mojar un trapo con 3 partes de agua por una de leche y pasarlo por sus brotes. Puede ser atacada por cochinillas y hongos; en ese caso, tendremos que adquirir algún remedio en nuestra tienda habitual.
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miércoles, 4 de marzo de 2009
Lila, un arbusto en flor

La Lila o Syringa vulgaris es un arbusto algo vigoroso que adornará perfectamente tu jardín o terraza. Si sigues unos básicos cuidados lograrás además mantener sus flores prácticamente todo el año.
Este tipo de ejemplar da un bonito color al lugar en el que lo ubiques, se mantiene bien de una estación a otra y, aun cuando no está en flor, el color de sus hojas y sus frondosas y compactas formas lo hacen suficientemente atractivo. Su corteza es de color pardo grisácea y sus ramas son lisas. Tiene hojas opuestas, simples, ovales, pecioladas, de entre 8 y 10 cm. de longitud y acorazonadas.
Cuidar su forma
Aunque es un ejemplar sencillo de cuidar y de mantener has de tener precaución con la forma según su crecimiento. Lo habitual es que al principio crezca erecto, pero con el paso del tiempo tenderá a ensancharse invadiendo todo el espacio que hay a su alrededor.
Es importante que lo mantengas lo más recto posible, para ello si es necesario ponle unas guías que hagan que no ensanche en exceso. Estos ejemplares facilitan su cultivo y cuidado debido a que admiten bastante bien el trasplante con cepellón, evitando así que se dañen sus raíces.
Mantener su flor
Normalmente este tipo de arbusto florece desde finales de la primavera hasta verano, destacando el intenso olor de sus flores.
Si lo mantienes sin mucha agua, eliminas los tallos viejos y largos y cuando es joven realizas ligeras podas, conseguirás que sus flores duren largas temporadas.
El color de sus flores va desde el rosa pasando por el lila y llegando incluso a un blanco purísimo. Desprende además un fuerte y característico perfume.
Exceptuando en el invierno, el resto del año disfrutarás del color de sus bonitas flores. Incluso en esta época si la variedad que tienes en tu jardín es la S. vulgaris aureus verás como sin tener flores sigue aportando un bonito colorido al lugar donde lo tengas ubicado.
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